Me refiero a Arcade Fire, y aunque no hablaré del primer disco que sacaron si voy a hablar del que obviamente es el mejor hasta la fecha.
Hablamos de The Suburbs; una autentica obra maestra de principio a fin.
The Suburbs, como su propio nombre indica es la historia de la vida en estas zonas poco afamadas de los EEUU, algo que para nosotros son las típicas ciudades dormitorio, e incluso los pueblos algo más grandes.
Podemos escuchar unos tonos muy suaves, y unas melodías que relajan el alma, pero desde luego que son de admirar.
Comenzando por su primera canción, homónima (que como suelen decir, merece la pena), nos trasladamos a una adolescencia feliz, en esos lugares llamados los suburbios, ligados por unas notas rítmicas con compases marcados en los que las guitarras se funden con la batería y escuchamos unos violines propios de A.F. de fondo, algo realmente extraordinario.
Si estas preparado para empezar, empieza.
Modern Man es la siguiente en este magnífico disco; la historia continúa y nos hacemos mayores, somos hombres modernos.
El constante traqueteo de la guitarra mantiene esta canción, es una canción que diría sencilla comparada con las demás, pero que desde luego no tiene ningún desperdicio.
Y como no, una canción que simplemente con escucharla sabes que es de Arcade Fire, una canción que nos rememora a sus inicios, con ese Haiti, hablamos de Rococo, una de mis preferidas en ese estilo propio que yo llamo In Crescendo, una canción en la que todas las voces se van convirtiendo en una, donde las guitarras suenan de un modo suave, y los violines hacen sus apariciones con mayor protagonismo cada vez, es una letra que en sí podríamos decir que no tiene mucho significado, pero es que en ella prima la potencia de este grupo, que es llevar a todos los instrumentos posibles a un clímax apasionante, y es que a medida que nos acercamos al final la canción se vuelve más y más impresionante.
Rococo, rococo, rococo, rococo.........
Si Rococo acaba con ese In Crescendo en un nivel superior, Empty Room retoma ese nivel con unos violines rápidos y protagonistas, es una canción muy suya, porque la primacía de estos sobre los demás es algo muy característico que iremos conociendo en próximas explicaciones.
Empty Room acaba ligándose a la siguiente canción, City With No Children, como veis, la historia continúa, todos hemos crecido, nos sentimos viviendo en una ciudad sin niños. Las palmas marcan el pulso de esta canción que no es otra sin ninguna reseña especial pero totalmente recomendable, tiene una simpatía muy interesante que debemos apreciar.
Proseguimos y llegamos a una de esas tandas que encontramos en este disco y que lo hacen muy especial, Half Light I y II, la primera de ellas nos recuerda a una especie de danza de los años 80 en ese baile de promoción cuando nombraban a esos reyes y reinas del baile, es una melodía apausada que tiene un sentimiento muy cautivador, y que irá evolucionando hasta llegar a la segunda de ellas, la cual de repente se vuelve totalmente diferente a la primera, más agresiva, aunque notándose ese toque de graves de los ochenta que a cualquiera le acaba encantando.
Suburban War, la cual continúa el estilo íntimo de este disco, nos mantiene con un hilo de un toque de guitarra continuo repetido del que sólo notamos los compases con los redobles de batería, es una canción que puede parecer repetitiva pero que al llegar al estribillo realmente emociona por que se vuelve de ese tipo de melodías que combinan notas que nos estremecen y a la que se suma una lírica de suma maestría con elegancia y potencia.
La rapidez se va haciendo hueco en este disco y es cuando llegamos a la canción más animada y rockera de este disco, Month Of May!, una canción que estoy dispuesto a que todos deberiaís escuchar, es totalmente desacorde al resto del disco, pero no por eso es peor, al revés; es ese contrapunto que hace que este disco sea una verdadera obra maestra.
Month Of May es una canción con un sonido mucho más acercado a ese rock sesentero que a todos gusta y que hace que esta época este llena de grandes maestros de la música.
Esta canción es un ejemplo de que la historia en todos sus sentidos se repite; los estilos musicales se renuevan y se repiten de una manera totalmente reciclada, es una canción increíble.
Esa rapidez y electrificación se tornan en un tono más pausado pero con los mismos acordes que irán convirtiendose en una canción mucho más íntima, Wasted Hours, una canción muy importante a la hora de hablar de las letras, que transmite con sentimiento.
Y vamos llegando al final del disco pasando por una de las mejores canciones de este grupo en todos sus sentidos, Deep Blue.
En ella nos hablará de las promesas incumplidas y los despropósitos del s.XXI y el nuevo 2000.
El piano se hace un gran hueco en esta canción que es prodigiosa, toda hilada por la gran batalla del hombre contra el ordenador en la partida de ajedrez de Kasparov vs. Deep Blue en 1996 y que escucharemos como se menciona en la melodía, es una de esas canciones MUSTHEAR!.
We Used To Wait, continúa con el piano como protagonista, como algo que anuncia el final de algo importante, esta canción es otra MUSTHEAR!, todo se va fusionando poco a poco, completándose en una increíble performance final que contiene una letra que quita el aliento; nuestras vidas están cambiando rápido y debemos estar atentos.
Esta canción acaba en Sprawl, otra de esas canciones dobles, I y II; Sprawl I es lenta, íntima, se la conoce como Flatland, los violines repiquetean en rápidas notas graves mientras que otras veces mantienen una melodía perfecta y sincronizada, que acabará en un auténtico parón bajo, con una nostalgia notable; mientras tanto dará comienzo Sprawl II, o Mountains Beyond Mountains, una de las canciones características de este disco y MUSTHEAR!, en cada disco se le da una canción a la cantante femenina, y esta está considerada como su obra maestra; en ella desaparecen todos los anteriores instrumentos y encontramos un tono algo más tecno, pero que no deja de ser una canción que debemos dejar de oír porque es desde luego un icono de este disco.
Finalmente para nuestro deleite personal, The Suburbs acaba con la versión extendida de su homónima en violines, es un minuto de gloria precioso.
Si disponemos de la edición especial nos encontraremos con 2 canciones más de ningún desperdicio, Culture War y Speaking In Tongues, la primera de ellas mantiene esas palmas que dedican una canción armónica y triste en cierto sentido, pero muy recomendable y finalmente Speaking In Tongues, que cierra maestramente este disco, en ella las guitarras pasan a un primer plano con una magnificencia espectacular, la canción se va haciendo más y más poderosa en voces y es una de esas canciones que no deja que el disco acabe con un hueco vacío dificil de rellenar.
Espero que este disco, muy extenso, os guste, y que para aquellos que de verdad amen la música lo tengan en sus manos, por que la edición física no tiene ningún desperdicio, incluyendo una película y un libro de fotografías muy bonito.

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